martes, 1 de mayo de 2012

Dame la Libertad


Dame la libertad de una noche de prístina belleza
en que el embrujo se apodera de nosotros y me
invade el deseo, me ahoga la pasión suprema,
pleno tu cuerpo enardecido, ese campo fértil
donde plácidamente se acomodan dos corazones;
Palmo a palmo quiero recorrer tus senderos y
llegar hasta la cima donde alcanzamos la ventura.
Dale a mis manos la libertad para
amasar el pan blanco fruto de tus trigales, bajo
un sol que abraza y hiere pero que desprende
gotas de ambrosía que nos endulza el alma
soñando con llegar hasta los astros.
Dame del cielo azul profundo una bella luna
que se filtra sobre lagos de cristal que acaricia
al valle, como acarician mis manos el borde
de tu boca grande y amorosa.
Hecho estás del pecado que no mancha, plenilunio
de gloria, guardián celoso, sol naciente que
emerge entre el fuego y el hielo.
Dame la libertad del viento que acaricia
las nubes que van y que vienen, formándose y
dispersándose más allá del diáfano cielo;
y en sus redes plateadas trae flores silvestres,
hojas, risas y anhelos y el suave aroma que
emana de los lirios del campo.

Consuelo.

2 comentarios:

  1. Tus escritos son el romanticismo en su más plena esencia. Leerte es como viajar a lomos del amor.
    Un abrazo

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  2. Gracias por estar de nuevo aquí dejandonos estas poesías llenas de romanticismo.
    Besos con cariño.

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